Si tuviéramos que definir sus pasiones, dejando de lado la familia y la música, tendríamos que abocarnos a hablar de cada uno de los deportes que ha practicado toda su vida en los que encontró siempre "al mejor psicoanalista".

Desde la natación hasta el tenis, el surf, el box y el esquí, se han convertido a lo largo de su vida en deportes que ha practicado a la perfección, a los que se ha dedicado con el mismo esmero y tesón que ha puesto en cada objetivo en su vida.
Por otro lado es un convencido de que en el deporte esta el secreto para salvar a la juventud, repitiendo incansablemente que el deporte es la mejor forma de emplear el tiempo libre y al mismo tiempo mantenerse alejado del alcohol, las drogas y todos los flagelos que acechan a la juventud.

Desde que era muy chico, Fernando se sintió atraído por la practica de distintos deportes, hace algún tiempo, contaba en un medio gráfico: "…primero fue la natación, gracias a la cual pude superar un problemita de asma y algunas afecciones que me aquejaban por aquel entonces. Me acuerdo que yo paraba en el balneario "El Ancla" y junto a varios amigos salíamos todas las mañanas a nadar largos trechos por el Río de la Plata. Cuando cumplí los doce años se me dio por practicar boxeo y aún hoy, cuando tengo un tiempo hago algunos rounds. Pero lo que en realidad me ayuda es a descargar las tensiones que acumulo durante las giras que estoy haciendo para promocionar mis últimos trabajos".